Su voz y una guitarra interpretan Cruzando destinos; su voz y un piano suenan en Cuando no hay más; su voz y un arpa hacen la canción Dicen; su voz y un conjunto vocal cantan Bésame mucho.
"Cada pieza tiene un instrumento" explica Céspedes, que visitó Colombia esta semana para presentar su Autorretrato. Es un álbum que significa mucho para mí, porque no se hizo por mostrar una rareza, sino porque cuando hablo, parto del silencio. Lo aprendí cuando quise hablar con Dios y me convencí de que era mejor con menos ruido. Y aquí cada instrumento cumple su cometido, ocupa el lugar de una orquesta", dijo a el artista que sale a pescar durante sus tiempos libres, el mismo que alguna vez dijo que habla con los peces: "Los peces son los únicos que no protestan", agregó.
En cuanto a su alma, ¿qué cosas sacó a la luz en este disco?Los miedos, sí. Ningún ser humano es capaz de mostrar abiertamente sus partes oscuras. Y también es imposible mostrarlas todas.
¿Cómo se traducen esos miedos en música?Tal vez no se traducen en un texto de canción, sino en un grito de lamento que pueda sonar por ahí, en alguna canción. Si alguien profundiza detrás de ese grito, es posible que pueda sentir ese miedo y llegar hasta el alma.
¿Qué ve cuando se mira al espejo?Un ser humano que trata de enmendar sus errores sin arrepentirse de lo que ha hecho. Tampoco es un recorrido tan terrible, un poquito de dolor sí ha sucedido.
La vida nuevaLas respuestas de Céspedes son rápidas, habla como si estuviera a punto de improvisar una nueva composición. A un mes de llegar a los 50 años, una de las frases que más repite es que se siente más filosófico y más viejo. Pero a la vez, sus ojos divertidos y sus gestos frescos hacen pensar que no se toma la edad en serio.
"Es que empiezas a ser viejo cuando naces" explica. Si miras, el desarrollo del primer año de una persona es el envejecimiento más rápido que puede tener uno en la vida. Sin embargo, digo que soy viejo para que de pronto me digan que no es tanto, para aprovecharme de las circunstancias".
Las circunstancias también lo hicieron menos bohemio. Su "vida loca", nocturna, pasó a ser una vida sana (aunque resalta que, de pronto, su vida actual puede ser loca para otros, según el punto de vista).
Y su filosofía cotidiana es sencilla: "No tengo pautas rígidas en la vida, me gusta lo que traen los días" afirma. Vengo de un país difícil, donde las cosas del alma están ocultas o las tratan de callar. Se me prohíbe allí por el capricho de un hombre".
Pero no le prohíben entrar?
Salgo de aquí para Cuba. No me dejan cantar, estoy prohibido. Pero voy con una visa que me dan, por 21 días, que me resulta bastante si son vacaciones. Iré con mi hija, para que conozca las raíces culturales de sus padres.
¿Le hace mucha falta el contacto con esas raíces?Antes, había muchas cosas que sentía que no me afectaban, pero después de 14 años de vivir en México, la nostalgia es más fuerte. Por eso también, el disco tiene su cubanidad. Siempre he pensado que lo más maravilloso del mundo artístico es que cada cual le mete a su arte lo que lleva dentro.