Es estudio de los nombres de las notas y el proceso de SOLMISACION es elemental y constituye un punto de referencia para cualquier músico o ingeniero de sonido. Es una noción que necesitaremos para poder seguir avanzando en la teoría musical, ya que así podremos comprender en profundidad la teoría de los intervalos, escalas y acordes que devienen en elementos esenciales del arreglo y la composición.
Para que comprendas y aproveches los contenidos de este articulo, te recomendamos tener leídos y entendidos los siguientes artículos previos: Acustica Básica parte I Acustica Básica parte II
Fundamentos de la Teoría musical. Algunos fundamentos: La definición de semitono La menor distancia entre dos sonidos, en el sistema musical occidental, es el semitono (1/2 tono). En un piano, un semitono está dado por el paso de una tecla a otra (incluyendo las negras). En una guitarra, cada traste implica una gradación de semitono.
Cuando hablábamos en el artículo de acústica, acerca de las alturas de los sonidos, vimos que estas se medían en frecuencias. Asi por ejemplo una nota central de un piano (el LA) poseía una frecuencia fundamental de 440 HZ. Es decir que produce ciclos de vibraciones unas 440 veces por segundo. Ahora bien, la cuerda del piano que es la mitad de su longitud, produce una sensación de sonido más agudo. Esta nota vibra unas 880 veces por segundo. Y también es un LA. (Recordemos que el nombre de las frecuencias es una cuestión medianamente arbitraria que tiene una razón histórica y que no trataremos hoy en este artículo). Esa relación entre una frecuencia y el doble, o lo que es lo mismo entre una frecuencia dada en HZ y su mitad, se llama relación de octava. Ejemplos:
LA5 central 440 HZ
LA6 (una octava mas arriba) 880 HZ
LA4 (una octava más abajo) 220 HZ
El sistema occidental tradicional divide esa octava en 12 semitonos iguales en gradación. Es decir que para conseguir el siguiente semitono he de multiplicar la Frecuencia original por un coeficiente: k (Constante de Zarlino = 1,059463) y así obtengo el valor en Hz para el siguiente semitono. Si hago esta multiplicación doce veces, obtengo el doble de la frecuencia, es decir la relación de octava En Profundidad: La división de la Octava
La constante de Zarlino se obtiene a partir de la siguiente fórmula: Raiz doceava de 2. Y fue utilizada allá por el 1788 cuando se estableció el sistema de igual división de la octava. Antes de este sistema de igual temperamento, las frecuencias que representaban los semitonos se obtenían por ciclos de 5 tas. (que es el armónico mas fuerte después de la 8va.) Y de ese modo, era bien distinto en frecuencia un C# de un Db, dependiendo de que nota hubiera partido el ciclo de 5tas.
En realidad entre una frecuencia y otra hay teóricamente infinitas posibilidades de encontrar una frecuencia diferente. Es decir que el semitono no es la menor gradación de frecuencia posible. Otros sistemas orientales sobre todo, reconocen hasta ? y 1/8 de tono como intervalo válido para su sistema musical. Si observamos la rueda de Pitch Bend de nuestros controladores MIDI y la movemos al tiempo que tocamos una nota, escucharemos todas las posibles frecuencias entre una nota y otra establecidas por el rango del Pitch Bend (Que suele ser por defecto en dos semitonos) |
En Profundidad: El Vibrato y el Glissando
El vibrato como efecto musical no es otra cosas que mover una frecuencia con la voz o con la tensión del cuerpo vibratorio en intervalos menores al ? tono generalmente, hasta llegar a la frecuencia deseada y dejarla estable. En los instrumentos de cuerda se hace moviendo sutilmente el dedo y presionando a la vez, sobre la cuerda. En la voz se logra a veces con un movimiento sutil de la cabeza hacia arriba y abajo, o con control sobre la tensión de las cuerdas vocales. El efecto de Glissando consiste en pasar de una frecuencia a otra, recorriendo en su camino todas las intermedias. Esto es particularmente efectivo en los instrumentos de cuerda frotada, en la voz, y en el trombón, ya que por su propia constitución nos permiten recorrer todas las frecuencias entre una nota y otra. (No obstante no todos los glissandos son posibles, ya que algunos de ellos dependen de la mecánica del instrumento y son poco probables) En los instrumentos que tienen separadas sus posiciones de notas en semitonos (como el piano, o la guitarra) también se puede hacer un glissando pero forzosamente escucharemos cada paso de un semitono a otro en el mejor de los casos? |
El proceso de nombrado de las frecuencias Por una razón histórica y estética simplemente, no se les dio nombre propios a todas las frecuencias en el proceso de solmisación. Entonces hubo que inventar un sistema para indicar el paso de semitono que consiste en los siguientes símbolos: # el sostenido, que indica + ? tono. b el Bemol, que indica ? ? tono. Hay dos sistemas principales de nombrar las notas, el solfeo italiano que las denomina: Do, re, mi, fa, sol, la, si, do. Y por otra parte está el sistema alemán del siglo XII que las nombra a partir del La central, con letras: A, B, C, D, E, F, G, A. La norma MIDI nombra las notas con números que van desde el 0 hasta el 127. Siendo el Do central (la frecuencia de 261 Hz) la nota número 60 y subiendo o bajando un valor numérico por cada semitono. Todas las posibles equivalencias son: 
Anécdota
Anécdota: El registro de un instrumento se define por la distancia entre el sonido más grave que puede reproducir y el sonido más agudo posible |
Para obtener las demás notas del sistema musical occidental basta con seguir multiplicando el valor de frecuencia por el coeficiente k (constante de Zarlino) e ir repitiendo el esquema de nombres tal como surge de la tabla presentada. Veamos como se traduce esto en un instrumento como en el piano:
 Ahora veamos que pasa en la guitarra: 
Ahora observemos un cuadro de relación entre el teclado del piano y la escritura en dos pentagramas de notación tradicional: 
Y finalmente, así expresaríamos los semitonos en la notación musical tradicional: 
Para entender como se traduce esto en los instrumentos de viento hay que consultar sus propias tablaturas. Las tablaturas son mapas que nos indican en donde encontrar cada paso de una frecuencia a otra en relación con la mecánica del propio instrumento. Para encontrar los pasos en la voz, no queda otra cosa que entrenar con un buen docente la voz y conocer la sensación que nos hace ser afinados, pasando de una nota a otra con precisión en la colocación del aparato fonador. Lecturas recomendadas: Te recomendamos un repaso detenido al artículo de John Redfield, de su libro Música Ciencia y Arte, el capítulo que habla de la escala musical, que encontrarás aquí. Angel Diego Merlo dmerlo@acbs.com.ar
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